
En ésta ocasión es el turno de un piscolabis, tentempié, aperitivo, pasapalo..., de un Tequeño!!
Su origen es Venezolano (ciudad de los Teques) y la clave de su éxito recae en la elección del queso apropiado. Ellos emplean un queso típico, fundente y sabroso, yo utilicé uno cremoso del país (palo santo)

El aperitivo en si consiste en un trozo de queso bien recubierto de masa. Hay que asegurarse que queda bien sellado ya que de lo contrario a la hora de freír si hay fugas nos quedaría la masa hueca.

Ésta entrada se la tengo que agradecer a mis amigas
Dely y
Ana , ya que si no fueran por ellas no conocería ésta delicia. A la primera por meterles el vicio de los tequeños en épocas de universidad y demás, a las que la iban a "visitar" y a
Ana por que después de recorrer la Plaza de María Pita dimos con el "sitio"aunque no fuese exactamente el mismo que el de aquellos memorables tiempos. .. ;-)
Ingredientes
- 60 ml agua
- 1 huevo
- ½ cucharilla sal
- 1 cucharilla de azúcar ( si os gusta el contraste salado-dulce podéis incrementar la cantidad)
- 175 grs harina aproximadamente
- 1/2 cucharilla de levadura royal
- Queso cremoso cortado en bastoncitos. Utilicé "palo santo"
Elaboración Mezclamos por un lado la harina tamizada, la levadura royal y la sal. Reservamos.
Por otro batimos el huevo, con la cucharadita de azúcar y el agua.
Vamos añadiendo poco a poco la harina, hasta formar una masa homogénea. La masa tiene que quedar tirando a blandita, yo tuve que ponerle un poquito más de harina por que quedaba demasiado pegajosa, eso ya lo vais viendo vosotros a medida que vais amasando. De todos modos me quedó una masa algo difícil de manejar, pero después a la hora de envolver el queso quedó perfecta.
Dejamos reposar en la nevera para que endurezca un poco.
Retiramos de la nevera y estiramos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que quede relativamente fina. Cuanto más fina mejor, pero sin pasarse si no se nos rompería.
Cortamos en tiras, de largo suficiente como para cubrir los palitos de queso y los enrollamos en la masa, proponiéndola y comprobando que queda bien unida. El queso debe estar bien sellado, ayudado de agua o de clara de huevo si vemos que es necesario.
Los volví a meter en el frigorífico una vez formados por espacio de media hora.
Los freímos en aceite girasol, a temperatura media-alta, hasta que tenga un bonito tono dorado.
Los podemos hacer y congelar antes de consumir, después simplemente será retirar del congelador, descongelar, freír y disfrutar....
Con éstas cantidades salieron sobre 10 unidades de tamaño medio, si queremos hacer más de una tirada podemos duplicar las mismas y listo.
Calentitos son una auténtica maravilla...

... muchísimo ánimo y arriba "Rubiaaaaaaaaaa".....
Fuente:
i-recetas